miércoles, 24 de diciembre de 2008

Tropiezos prenavideños

Pobre de mi blog, tan abandonado, a pesar de que tengo mucho que escribir en el. Algunas cosas de mayor relevancia de lo que estoy por escribir ahora: ¿Cuántos tropiezos se pueden sufrir en un día? No estoy seguro, lo que si se es que son bastantes. Camino a la tienda de mi mamá tuve el primero y el resultado no fue una caída pero si un par de arañazos en el antebrazo que me propicio una buganvilia asesina. Unos pasos adelantes me encontré con Pato, mi ex, (otra vez) quien está mas gordo que la ultima vez que lo vi. Supongo que lo único que ha cambiado es que ahora ya es un pequeño heredero, pues su recién fallecida abuela le regaló su casa (que por cierto, está cerca de la mia) a cambio de que cuidara de sus tíos mayores.


Luego siguieron los tropiezos pues mi madre me envió a comprar un regalo navideño para mi sobrina, y que me dice: “Yo creo que en gulguort está más barato”. Así que tuve que meterme a una tienda del pópulo (soy un poquito bien clasista) lleno de güeras Miss Clairol y gordas desparramadas en pantalones entallados a la cadera. ¡Nefasto! Aunque en efecto el juego que quiere Victoria (Adivina Quién, del que yo también tuve en mi tierna infancia.) estaba apenas en 199 pesitos! Saliendo de ahí fue a envolver la caja y recordé cuanto me gustan esas joterias de buscar papel y moñitos que hagan juego y se vean originales y bien cute. (También soy un muchote, bien maricón)

Chale! Me llaman a desayunar, debo correr. Por cierto hoy estoy en Guadalajara para celebrar la Noche Buena con la familia ¡Felices Fiestas! (Que falsedad ni tengo espititu navideño)

viernes, 19 de diciembre de 2008

En la casa que no es mia pero me recuerda la de mi abuela

¡Qué abandonado tenia mi blog! Desde hace un par de días llegué de vacaciones a Puerto Vallarta con una infección tremenda en la garganta cómo recuerdo del invierno tapatío. Hay un montón de cosas que contar. Entre lo más relevante esta que me uno formalmente a las quejas de muchos de mis compañeros itesianos acerca de la terrible oferta de horarios de este semestre. Por primera vez en 4 largos periodos volveré a ir a la escuela los 5 días de la semana. Por si fuera poco entraré a las 7:00 am todos y cada uno de ellos. La cereza del pastel son un par de huecos asquerosos de 120 minutos que tengo dos veces por semana. Ojala pueda arreglarlos en la segunda vuelta.

En otros asuntos apenas y he salido de mi casa. Me siento de la patada. Me he dedicado a leer una biografía de Buda y a terminar una bufanda (que no es la azul). Sin embargo, el regreso a casa de mis papás no ha sido lo que imaginé: mi papá está completamente psicótico con la idea de la crisis económica tanto que no hay televisión por cable y sobre el teléfono hay un post it con la leyenda: “Usar el teléfono lo mínimo. Estamos en tiempos malos”. Eso significa: adiós bagpack Prada como regalo de Navidad. Además las incesantes lluvias de la temporada han dejado la casa llena de salitre y filtraciones extrañas. Que por supuesto nadie se ha dignado a arreglar, es más ni siquiera han remplazado el calentador de agua, que no funciona desde las vacaciones de verano.

Aun así mi sentir no tiene mucho que ver con estas cuestiones, sino con el hecho de que cada vez me siento más ajeno a este lugar. En cada visita mi recamara es menos mía, esta más llena de objetos de mi madre o de cualquier otro. Por si fuera poco las únicas posesiones que tengo son las que traje en mi maleta: no tengo discos, películas o cualquier otra cosa que pueda aliviar mis ratos de ocio. En una frase este lugar no es mío y parece que se empeñan en desaparecer lo que lo hacia.

Lo único que me gusta de la casa es una nueva pintura que colocaron justo en el pasillo afuera de mi habitación. Se trata un óleo de “arte rural” que es el nombre con el que generalmente se denomina a trabajos artísticos que plasman lugares o costumbres tradicionales de la gente o los pueblos pequeños. Este en particular es una representación de la calle dónde está la casa de mi abuela y me evoca demasiados buenos recuerdos. Sobretodo porque la pintura retrata una calle con elementos distintos a los que yo conocí durante mi infancia y que ya no existen pero mantiene otros que son justo como en mi memoria.

sábado, 13 de diciembre de 2008

TV Móvil

Hoy tuve una frenética tarde de compras con el wampi en Plaza del Sol. Después de recorrer Zara, LOB, Fábricas, Suburbia, y otras ochorromil tiendas buscando una playera para que el hombre pudiera ir a una cita con su ex mañana (al que no ve desde hace 10 meses, si ya se es un tanto enfermo) terminamos en LOB nuevamente, aunque quedó muy contento con su compra, a mi me gustaba más el otro suéter. Después fuimos al Starbucks y me tomé un té verde que me supo a gloria, mientras conversamos animadamente.


Cuando llegó la hora de volver a casa muy amablemente me acompañó a la parada del bus, y cuando me subí alcance a escuchar la voz de Miguel Bossé, y dije ¡Wow un camionero que no trae el “fine, fine, fine, very good, very good very good”! Cuando me senté y miré al frente, Bossé cantaba en una pantalla de televisión.

Y que me orgasmeo: ¡una tele en el bus! Ayy pos es que de esos no hay en mi ranchuu. Total que en el trayecto hasta mi casa me dediqué a analizar con visión comunicóloga este nuevo fenómeno (nuevo pa’ mi, busqué info en la red y no hallé nada) salvo un articulo en
El Universal que habla acerca de la tele móvil versus “los tiempos muertos”. Primero lo vi cómo un nicho de mercado publicitario, y toma que el comercial que pasaron era sobre un brujo que hacia amarres, limpias y no se que más. Bastante ad hoc con su sección de horóscopos. Entre otras cosas trasmite tráilers de películas. El que más llamó mi atención fue el de una llamada Backyard”, un guión de la pluma Sabina Berman, escritora de la excelsa obra de teatro Rosa de Dos Aromas y co-star del show televisivo Shálala. Ofrece también algunos otros servicios de información social como el estado del clima, y eventos públicos gubernamentales. Asimismo tiene una pequeña sección que se dedica a trasmitir videos de la red con alta calidad y propaganda a favor de causas sociales como el Teletón o el respeto para los adultos mayores. La parte más triste de este asunto es que mientras yo estaba orgasmeado con tal descubrimiento la mayoría de la gente no pelaba los monitores. Hasta este momento no he encontrado la razón. A mi me pareció un ejercicio de lo más novedoso y extraordinario. Una manera de evolucionar las formas y las maneras de ver televisión.
Ayy lo dejo pa' que le den una pensada.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Confesiones de aniversario

Ayer mi blog cumplió un mes de estar abierto: 30 días, 16 entradas (y las que faltan) aún tengo mucho por aprender en este oficio de ser blogger. Puntos que acomodar, vocabulario que recorrer, tildes que corregir, entre muchas, muchas otras cosas.

Caí en cuenta que no he expuesto algunas de las cosas que tienen un sentido para mi e intentan crear un discurso dentro de este espacio y las cosas que escribo en él.

Por ejemplo: confesiones de un dramático es el nombre que elegí no sólo porque soy una “reina del drama” sino también porque en cierto sentido una confesión es un acto de sanción y de reconciliación. Porque aquello que se confiesa es lo más intimo, lo mas secreto. Las faltas, los sueños, las perversiones, los deseos, las (des)ilusiones etc. Sólo por eso he de inaugurar una nueva etiqueta el día de hoy “confesiones”.

Por otro lado, he de agregar que mi nickname no refleja una compulsión por personalidades múltiples o cosa parecida. Mi alter ego es una dualidad que habita dentro de mí: a veces duro, a veces frágil otras tantas, odioso o encantador. Corrupto, seductor, e integro y virginal. Histérico y ensimismado pero deseoso de ser una mejor persona. Frívolo y egocéntrico pero al mismo tiempo suave y dulce. En unas tantas palabras un ser humano, común y corriente, diría yo, cuya dualidad ha encontrado su zona de confort en la (re)creación de algo parecido a un personaje teatral, pues sólo así puede justificarse ir de la risa al llanto en una sola toma. Sin que parezca que soy tan malo.

martes, 9 de diciembre de 2008

Complejos de cenicienta

Hoy mis vacaciones cumplen 5 días. Es tan raro, en el instante que dejamos de tener algo que hacer descubrimos que ese stress que tanto maldijimos nos agrada. Es algo así cómo una droga o una dependencia mal sana, también una contradicción: pues primero uno ruega por tener tiempo para si mismo y luego ruega por encontrar algo que hacer con él.

Yo cual señora de mi casa, me he dedicado a limpiar, lavar y cocinar, dosificando mis tareas, intercalándolas con breves momentos de ocio, en la red, o la televisión y teje que teje una bufanda azul de lo más mona.

Pero tengo breves objetivos a lograr estas vacaciones: dedicarme a leer, salir a divertirme con los amigos, pasar tiempo con la familia, etc. Me voy p’al puerto este fin de semana en cuanto “la gorda” termine su semestre. También tengo el fiel objetivo de ver movies, hundreds of them, por aquí ya tengo algunas que no he visto pero n’amas no puedo verlas, porque “la gorda” estudia en el cuarto de la tele.

Mañana voy a La Santa, mi cuerpo reclama una buena dosis de alcohol. Invité a mi edgarito, que cumplió años hace un par de semanas, y hace un buen que no veo. Además de él, festejaré con algunos de mis colegas comunicólogos el fin de cursos.

Se me olvidaba contarles que a ultimas fechas me ha salido de quién sabe dónde (será el corte de cabello) un sexappeal ¡Bárbaro! ¡Cómo tengo admiradores! Ora si que cómo dijera el guey del yutub “Tengo miedo” porque cómo es de esperarse, a mi el que más me agrada es el que menos me pela. A ver que sale. God I need therapy!

Wowww!!! Mención especial en mi blog para mi primo “El roker” que hoy cumple 30 añotes. Tema a desarrollar en un post próximo. Hasta aquí sólo agregar Happy B+day to you!
PD. Mi ultima entrada rompio record de comentarios (3 que en realidad son 2) muchas gracias a quienes se toman el tiempo de leerme y comentar ya sea de manera escrita o personal.

viernes, 5 de diciembre de 2008

se acabo... II parte La mesa de los deprimidos

Estaba a punto de irme a limpiar y limpiar, mi muy descuidada, casa cuando leí el blog de Eunicienta y sentí la obligación moral de seguir escribiendo. Ayer vaios de mis compañeros entraron en crisis por distintas razones, la mía fue anteayer, después de obtener un 80 en la clase de Cornejo, donde más empeño puse.

El asunto es que nos fuimos a comer la mandarina, eunicienta y alter ego porque hacia un hambre atroz, mientras tratamos de lidiar con nuestros sentimientos de inferioridad (debo aclarar que yo sólo me sentía frustrado por haberme sentado del lado equivocado, durante la exposición de los cortos, cunado vi salir a Ricky del CENSA, aunque Karlita jura y per jura que acababa de entrar). Pero me sentía tan bien que traté de contagiarlas un poco de mi satisfacción.

Pero ahora si, como dijera mi Ángelita Godoy ¡la madre del muerto! Terminé invadido por un sentimiento desastroso que me recordó lo estupido que soy a veces. “No te das cuenta” dijo la mandarina “Ricardo te rechaza” mientras yo lo negaba con un rápido y un tanto fingido “Claro que no” después continuó “Claro que si, te coquetea a veces porque tiene problemas de autoestima, yo creí que lo sabias porque siempre actúas cómo un guru del sexo y la psicología” sentenció.

¡Chinga a toda tu reputa madre! Quiso gritarle mi ser interior, me sentí profundamente ofendido. Cómo se atrevía a restregarme en la cara algo que en efecto yo ya sabia, pero hacia miles de maromas para tratar de encubrir. Peor aún se animó a insinuar que no era más que un pobre imbécil del que todos se reían.

Después de un rato, sólo atinó a decir “no te lo tomes personal, piensa que estoy tan deprimida que necesito escupir un poco del veneno que traigo”. Pero ya era demasiado tarde, me odiaba a mi mismo, por pretender ser una vampiresa. Por dejar que mi lado más vanidoso se justificara creyendo que mi belleza era tan innegable que servia para que un hombre se reafirmara así mismo. Aun más porque mi parte más romántica, atolondrada y frágil se atrevía a fantasear con que era el primer paso para que él pudiera, contra todo pronóstico, aceptar que siente un poco de atracción por mí.

Qué bodrio, qué basca, qué asco, somos una bola de seres repulsivos vomitivos y asquerosos. Soñadores incansables, lunáticos empedernidos, planetarios, perdedores. Pero en fin todo se justifica cómo un síndrome de la post modernidad.

se acabo...

Ayer terminó mi quinto semestre de Comunicación. Sin duda uno de los mas extraños hasta hoy. Jamás me había sentido tan indigno del resultado de mis esfuerzos, mi promedio semestral (86) es de lo más patético. Estoy casi seguro que me pone al nivel de todos esa “gente promedio” que tanto critico.

Aunque no todo fue malo. Entre otras cosas reafirmé mi aversión hacia Jorge, (un pobre pendejito de lo más egocéntrico y monolítico) y reforcé lazos fuertes de amistad con Eunicienta, Hamlet, Mildred, Karlita, y otro tanto con el Edgar (con todo y que de pronto le den ataques de closet)

La clase de Sexualidad y Sociedad fue un completo desastre. Creo que lo único decente que aprendí es que lo más difícil sobre la tolerancia es sobrellevar la intolerancia del otro (cuanta gente mocha en esa clase).

Lo mejorcito del semestre fue la clase de Discurso Audiovisual ¡Aprendí a editar video! Aunque mi manejo de cámara, aun es bastante deficiente.

Debo confesarles mis queridos lectores (en su mayoría imaginarios) que cada fin de cursos doy un premio personal (inexistente físicamente) llamado: “El mejor maestro del semestre” que otorgó a esa persona que queda en mi memoria para la posteridad a causa de su práctica docente mezclado con su particular estilo. Los resultados hasta hoy son los siguientes:

Primer semestre: Juan José, profesor de Identidad y Ética. Un chilango súper buen pedo que además de químico, filosofo y no se que otra cosa, era fiel seguidor del peje, pero de esos que iban a las marchas y se postraron en el Zocalo y toda la cosa.

Segundo: Alicia Aldrete, profesora de Procesos Informativos. Una “ñora” (asi se llamaba ella) autodidacta que comenzó trabajando en Siglo 21 y llegó a colaborar con el mismísimo Gabriel García Márquez, en la revista Cambio.

Tercero: Maria del Carmen Vidal, profesora de Comunicación Oral y Escrita, una española, extra-or di-na-ria: dura de roer, implacable, directa hasta al hueso, maravillosamente sarcástica, infinitamente sabia, en cuestiones de la lengua española. Tanto la amé que al semestre siguiente tomé otra clase con ella.

Cuarto: hasta hoy ganadora absoluta de mi admiración eterna: mi señora, Doña Ángela María Godoy Fajardo (así, completo, como a ella le gusta), profesora de Expresión y Representación, simplemente genial, amorosa, dedicada, finamente graciosa, con un hermoso acento colombiano que graba en la memoria frases inmortales como: “y la madre del muerto”, “ese es otro paseo, en otro río y con otras ollas”, todo aquello que le moleste, seguido de un “chinga’aa madre” etc. Incapaz de devolver un ensayo sin líneas y líneas de retroalimentación ¡ah cómo la amo!

Quinto: pa’ quel premio no quede en la repisa se lo doy a Hugo Validiva, profesor de Discurso Audiovisual que sabe un montón sobre cine, y alguna vez discutimos sobre una que otra movie o director y tiene impresiones que me parecen interesantes, además de una enfermedad neurocerebral medio invasiva que lo hace ver cosas extrañas en las películas o en los videos de ejercicios. Agradecimiento especial por haber aguantado mi histeria en una ocasión.

So far, this is it! Hay más que contra sobre el fin de cursos, pero esa es otra historia.