miércoles, 10 de agosto de 2011
¿Qué hacer en caso de encontrarse una hada?
viernes, 5 de agosto de 2011
Manifiesto en dos líneas
lunes, 25 de julio de 2011
Yo confieso II
jueves, 21 de julio de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Un patán con clase
Woody Allen
¿y las promesas?
De alguna forma es mi primer rompimiento, y es que nunca nadie había honrado la promesa más grande: ser honesto hasta el final. Eso te pone muy por encima que el resto de los hombres (al menos de los míos). Sigues siendo un patán, no creas que no, pero un patán con clase. La clase de patán con la que yo soñaba enamorarme.
Tu dijiste “yo quería enamorarme de alguien completamente; de alguien que no tuviese que cambiar nada” –acaso crees que eres el único- lamento no ser perfecto. También dijiste que era mi culpa, que nunca nadie me amaría hasta que no cambiase mi actitud, dijiste que soy obsesivo y que pierdo la cabeza por cualquiera. Quizá tienes algo de razón. Seamos honestos, tienes mucha razón, soy obsesivo, pero no, no pierdo la cabeza por cualquiera. La perdí por ti ¿Cada cuanto crees que en mi camino se cruza un hombre decente, y guapo que piensa que soy decente y guapo? Una vez cada diez años.
Si escribo esto es porque no alcance a despedirme. Tampoco se me ocurre bien cómo. No quiero una de esas despedidas melodramáticas en las que te deseo suerte y que seas feliz. Menos algo musical:
Bye-Bye, Mein Lieber Herr.
Farewell, mein Lieber Herr.
It was a fine affair,
But now it's over.
Lo primero no funciona, porque ahora eres feliz y lo segundo tampoco, porque intento alejarme del soundtrack de Cabaret –desde hace días, cada que me siento fatal, escucho Maybe this time, y me da por pensar que voy a terminar viejo y solo.
Supongo que la mejor despedida sería decirte: recuerda que la felicidad es un estado transitorio. No es la felicidad si no nuestro dolor lo que nos define. Deseo que tengas el coraje, la paz y la fuerza necesaria para enfrentar lo que viene después. Tu único compromiso es contigo y tu felicidad. Búscala y no permitas nunca que nadie te diga como vivir. Estoy tan seguro de eso como de que podría amarte locamente, si no tuviese que dejarte ir.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Nomás a veces
Pero me aguanto, no vaya ser que te enteres.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Alud
El problema con los fracasos es que nunca vienen solos. No es necesario sino fracasar una vez -otra- para que los fracasos anteriores se desgajen sobre nosotros. Parece casi un asunto de protección civil: de cada uno de nuestros fracasos van quedando escombros, y ruinas sobre las que volvemos a construir y no hace falta más que un ligero temblor para que todos esos restos caigan sobre nosotros, como avalancha. Una masa amorfa, gigante, con trozos de todo lo que alguna vez fuimos o quisimos ser.
La masa nos persigue; nos arrastra; nos traga y nos entierra. Y nos quedamos ahí… bajo toda esa podredumbre. Porque está oscuro, tibio y silencioso. Lleno de fantasmas que nos acompañan y hablan sólo cuando se les permite. Porque no están ahí para hablar sino para asegurarse de que no escuchemos otra voz más que la nuestra tomar una decisión: la de empezar a cavar hacia la superficie.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Otra vez, de golpe
Me dan ganas de tener una etiqueta que diga: "este post demuestra lo pendejo que soy" pero está muy larga.
A quien sea que firme como lector anónimo: ojala que nunca te escriban nada parecido, pero gracias por pasar a leer.
viernes, 13 de agosto de 2010
Incredible nonsense to the man who thought of himself as a fruit
Sabes que me gustan los silencios. Yo sé que a ti no, sé que te desesperan. Tú crees que no me di cuenta, pero la primera vez que salimos y bebí ese horroroso té chai, miraste al tipo de enfrente y casi le pedias a gritos que te salvará de mi nula conversación.
domingo, 11 de julio de 2010
Entre bostezos
Cuando los minutos escurren
Y las ideas se secan.
Los parpados pesan
La ropa estorba
Y el café en la estufa burbujea
Sonido que resuena en la soledad
En el silencio del motor
Y el canto del grillo
Siento, escribo y borro
Siento, escribo y borro
Siento, escribo y borro
Porque la presencias demoníacas me dan miedo
Y no quiero pensar
Porque se me cae la casa
Porque no bebo café
Y se enfria… y ya no sabe
Y lo odio.
domingo, 6 de junio de 2010
I feel stupid
Han sentido que se les cae la cara y que deben contener el llanto para que no termine por diluirse y pueda escapar por la coladera.
Han tenido ganas de ser un avestruz y esconderse en la arena para ver si logran un silencio metafísico o se han preguntado ¿por qué la conciencia no es un grillo al que uno pueda callar a zapatazos? Alguna vez se han prometido que, ahora sí, esta es la última.
Yo sí, y no es que equivocarse esté mal es sólo que me gustaría hacerlo de una forma distinta para variar.
domingo, 2 de mayo de 2010
Contracara
Los reflejos son una cosa absurda.
Prefiero las fotografías. En las fotos uno siempre parece feliz.
Lo único que hay que hacer es decir wiskey… y ya está.
Mirarse no es lo mismo que reconocerse.
miércoles, 10 de febrero de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
Crackers
Un dilema moral.
Una investigación pendiente
Una cena que planear
Llamadas que hacer (favores que pedir)
Comida que calentar - no trajé tortillas-
Proyectos que justificar.
Meter la ropa a la lavadora (ahora que hay sol).
Necesito una chamarra (tengo frío), la ropa térmica es una estafa.
En serio, en serio tengo hambre…
Si me voy ahora podré tachar algo más de la lista.
Sí, lo sé, en momentos como este se mide la creatividad de los individuos
sábado, 2 de enero de 2010
Intento fallido

Muy buen inicio de año mis siempre amados lectores imaginarios. (A excepción de Aidee que jura ser real, ella merece saludo aparte).
Pues ya estamos en el 2010, el año del recovering, después de la recesión. ¿Será?
(40 minutos después)
Perdón, pero estoy trabajando y con dos pendejos a mi cargo y un estorbo que sólo quiere jugar y hace destrozos lo de escribir nomás no se puede.
Por cierto faltan dos meses para mi cumpleaños… otra vez.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Binomio desagradable
Todos los días me repaso lo que debo hacer y no lo hago.
20 minutos de yoga podrían hacer la diferencia
Una hora menos en la cama
Comenzar el ensayo pendiente
Terminar los reportajes
Leer más ensayos
Ver menos televisión
Hacer la cama
Ir al mercado
Cocinar
Llamar a mi mamá
Llamarlo a él (y que e conteste)
Aprender una nueva canción: también los jóvenes envejecen, también los pájaros enloquecen…
Una nueva cara para el blog, con contador de visitantes, colores, fotos, bien chic la cosa.
Dos hombres jadeantes en mi monitor suenan bastante divertidos pero me aburren.
Poco tiempo, y poca voluntad binomio desagradable.
sábado, 17 de octubre de 2009
¡Oh Pinocho!
Soy ignorante, palurdo, inculto, iletrado, indocto, rustico, ordinario, promedio, poco instruido, carente de conocimiento, de poca, poquísima, sapiencia.
No conozco la historia original de Pinocho y me enoja.
¡Oh Pinocho! Por qué en mi infancia no leí tu “innoble libro”, de moralina implacable. Lleno de castigos infames contra los perezosos, ociosos y ventajosos.
Imagino que era mi deber pasar menos horas frente al televisor y más con la nariz entre los libros.
¡Oh pinocho! tu fálica nariz castiga mis “bellaquerías detrás de la puerta”. Muchacho vil que debí haber sido, para buscar el placer antes que el conocimiento.
¡Oh pinocho! ¡Cáiganme encima tratados de aritmética! Que aplasten mi cráneo y el incipiente cerebro que guarda en su interior.
¡Oh pinocho! Que el hada de los “cabellos turquíes” se apiade de mí y me muestre el camino de la sabiduría, lejos, muy lejos de su provocador montículo cubierto de musgo verde.
¡Oh Deniz! ¡Te maldigo! Tus ideas mordaces convierten mi deseo de verdad en los hilos de mi titiritero.
Si usted quiere saber de que hablo pinche donde dice pinche
domingo, 4 de octubre de 2009
Adiós a una grande
“Yo sólo canto por cantar”
Mercedes Sosa
Sin más, pero con profundo pesar, Descanse en Paz “La Negra”, “La Mazza Cantora”, una grande, una Diosa, Mercedes Sosa.
martes, 21 de abril de 2009
Deberes que no se pueden deber
“Todos los que amamos a las suculentas,nos acaloramos y ellas tan contentas.
No nos necesitan ni pa’ los mandados,
no prueban bocado y lo soportan todo con resignación.”
Liliana Felipe
El semestre termina, el sexto de mi carrera: dos tercios de ella se han consumido. A veces acabo por sentirme distinto otras no. Con el final cae sobre nosotros una avalancha de deberes. Comienza una lucha contra reloj que estamos obligados a vencer, de no hacerlo, cuatro meses de nuestras vidas carecerían de toda importancia.
La tensión se acumula sobre la espalda, y el cuello parece negarse a sostener la cabeza en su lugar. Nuestro andar se vuelve más lento y las sonrisas aumentan su grado de complejidad, lo mismo que respirar o comer. Dormir, todo lo que queremos es dormir, pero es un lujo tan caro. Sería más fácil obtener una exquisita pluma fuente en alguna marca extraña que me sea difícil pronunciar que sólo dormir.
Pero si ni comer, ni respirar ni sonreír. Si hasta tengo que olvidarme de dormir. Por qué tengo que cuidar las flores del balcón que se rehúsan a vivir aunque agua siempre les doy. (Qué verso tan “mafufo”) Si yo nos la quería, yo no se las pedí a mamá fue ella con sus absurdos quien las trajo para acá (Nótese la influencia de Eu, antes Eunicienta, que escribe el guión de nuestro hipercuento -trabajo final de la materia infernal- en versitos).
El asunto es que las pinches Malvas tienen semana y media en el balcón y una ya se secó… y antes de irse, muy seria mi madre me dijo: “Espero verlas con vida cuando regrese” a lo que cínicamente contesté: “Yo también”. Pero es que a quien se le ocurre ponerme a cargo de unas flores… si ya con la comida, la limpieza y mi cordura mental tengo para rato Ni modo, si han de morir que se mueran: la próxima vez compraré una suculenta.
jueves, 2 de abril de 2009
Crónica de una alucinación existencialista
Será un encuentro casual, una fiesta, reunión o algo así, ninguno de nosotros imagina siquiera que nos encontraremos, mucho menos que no podremos escapar. Yo me veré extraordinario, intentaré no hacer evidente el temblor de mis piernas y manos ante tu presencia (aunque lo más seguro es que no lo logre) y tu me veras con una sonrisa burlona y sarcástica que me hará sentir ganas de romper en llanto o de romperte el hocico (si, si, creo que eso estaría mejor) pero te verás tan guapo que no me atreveré a tocarte, porque en realidad lo que quiero es comerte a besos. No me quedará más remedio que actuar como una diva insulsa e insoportable (la verdad no me costará trabajo): te miraré insistentemente durante el tiempo en que estemos cerca, no diré una palabra (al menos no hasta que esté lo suficientemente ebrio) pero sentirás cada uno de mis reproches sobre tu espalda y quien sabe, quizá cada uno de mis deseos sobre el resto de ti. Sea cual sea el caso, la tensión no nos dejará respirar y ambos querremos salir corriendo despavoridamente, pero será imposible, así que beberemos como idiotas tratando de aliviar el peso que nos ahoga sin saber que el alcohol sólo nos traerá problemas conforme inunde nuestro sistema.
Probablemente seremos acosados por la amiga o amigo en común que cumple años u organizó la reunión, pues cuando haya querido presentarnos yo diré algo así como: -“No hace falta, somos viejos amigos, o algo así”- y tu sonrisa burlona aparecerá de nuevo. Yo solo agregaré – largo tiempo…- aumentando la curiosidad de los presentes por saber cómo, cuándo, dónde y por qué nos conocemos -“Es una historia demasiado boba, y vieja cómo para recordarla” -diré con un tono seco, tratando de esconder la añoranza, y con toda intención de hacerte sentir culpable. -“Fue hace muchos años, éramos unos niños”- agregaré en tono sutil restandolé importancia, pero tratando de excusarme por mis errores. Peor aun, quizá termine la oración con un -“¿No es así?”- para hacerte sentir más culpable y adéntrame peligrosamente al terreno de los reclamos.
Cuando estemos solos, y desinhibidos por razones etílicas, te acercaras a mi y dirás: -“Lo siento”- y ahora yo tendré la sonrisa burlona en la cara sólo para contestar: “-Jamás entendiste, yo no necesito una <<tremenda disculpa>
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