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jueves, 7 de marzo de 2013

Un día de estos



Un día de estos ya no te voy a extrañar, ni a querer ni a pensar. Ya no me harán falta ni tu risa ni tus palabras dulces. Un día de estos vas a ser un extraño. Y yo no escribiré de ti, ni cuidaré mis palabras. Dejaré de sonreír como idiota al recordarte y ya no necesitaré tu cuerpo. Un día de estos, pero hoy no es ese día. 

viernes, 5 de agosto de 2011

Manifiesto en dos líneas

En ocasiones tiendo a suponer que la vida puede ser más simple: que todo lo que se necesita es rendirse y hacer lo que los demás hacen. Pero en eso no hay reto y esa condición no me seduce.



lunes, 25 de julio de 2011

Yo confieso II

Confesión: Quiero dejar de pensar en ti; de suspirar; de sentirme un idiota. Liberar mi cuerpo del peso de tu abandono. También quiero llorar, se me ha ocurrido que eres buena excusa para hacerlo.

jueves, 21 de julio de 2011

Yo confieso

Confesión: sí, yo imaginé un futuro para nosotros. Me cae qué soy bien pendejo.

domingo, 2 de enero de 2011

Un patán con clase

"Only unfullfill love can be romantic"
Woody Allen
Todo acabo. Acabo en 33' 43''. El tiempo que nos dio la compañía telefónica con tarifa celular a celular, larga distancia. Por sorprendente que parezca fue entre risas. Claro está ya le había gritado un poco antes. Los reclamos usuales: “tú te fuiste a buscar a otro”; “¡te lo cogiste carbón!”; “me rompiste el corazón en pedacitos”.Las excusas todavía más usuales: “tú y yo no éramos nada”, “nos estábamos conociendo”

¿y las promesas?

De alguna forma es mi primer rompimiento, y es que nunca nadie había honrado la promesa más grande: ser honesto hasta el final. Eso te pone muy por encima que el resto de los hombres (al menos de los míos). Sigues siendo un patán, no creas que no, pero un patán con clase. La clase de patán con la que yo soñaba enamorarme.

Tu dijiste “yo quería enamorarme de alguien completamente; de alguien que no tuviese que cambiar nada” –acaso crees que eres el único- lamento no ser perfecto. También dijiste que era mi culpa, que nunca nadie me amaría hasta que no cambiase mi actitud, dijiste que soy obsesivo y que pierdo la cabeza por cualquiera. Quizá tienes algo de razón. Seamos honestos, tienes mucha razón, soy obsesivo, pero no, no pierdo la cabeza por cualquiera. La perdí por ti ¿Cada cuanto crees que en mi camino se cruza un hombre decente, y guapo que piensa que soy decente y guapo? Una vez cada diez años.

Si escribo esto es porque no alcance a despedirme. Tampoco se me ocurre bien cómo. No quiero una de esas despedidas melodramáticas en las que te deseo suerte y que seas feliz. Menos algo musical:

Bye-Bye, Mein Lieber Herr.
Farewell, mein Lieber Herr.
It was a fine affair,
But now it's over.


Lo primero no funciona, porque ahora eres feliz y lo segundo tampoco, porque intento alejarme del soundtrack de Cabaret –desde hace días, cada que me siento fatal, escucho Maybe this time, y me da por pensar que voy a terminar viejo y solo.

Supongo que la mejor despedida sería decirte: recuerda que la felicidad es un estado transitorio. No es la felicidad si no nuestro dolor lo que nos define. Deseo que tengas el coraje, la paz y la fuerza necesaria para enfrentar lo que viene después. Tu único compromiso es contigo y tu felicidad. Búscala y no permitas nunca que nadie te diga como vivir. Estoy tan seguro de eso como de que podría amarte locamente, si no tuviese que dejarte ir.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nomás a veces

A veces quisiera ser un chillón y chillar. Chillar a chorros de mocos y lágrimas. Con gritos desaforados. Chillar así, profundo: con lagrimones que me escurran hasta la barbilla, goteen y hagan un charquito. Llorar hasta empequeñecerme, y ahogarme en el charquito con los bolsillos vacios.

Pero me aguanto, no vaya ser que te enteres.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Alud


El problema con los fracasos es que nunca vienen solos. No es necesario sino fracasar una vez -otra- para que los fracasos anteriores se desgajen sobre nosotros. Parece casi un asunto de protección civil: de cada uno de nuestros fracasos van quedando escombros, y ruinas sobre las que volvemos a construir y no hace falta más que un ligero temblor para que todos esos restos caigan sobre nosotros, como avalancha. Una masa amorfa, gigante, con trozos de todo lo que alguna vez fuimos o quisimos ser.

La masa nos persigue; nos arrastra; nos traga y nos entierra. Y nos quedamos ahí… bajo toda esa podredumbre. Porque está oscuro, tibio y silencioso. Lleno de fantasmas que nos acompañan y hablan sólo cuando se les permite. Porque no están ahí para hablar sino para asegurarse de que no escuchemos otra voz más que la nuestra tomar una decisión: la de empezar a cavar hacia la superficie.

domingo, 17 de octubre de 2010

A veces, de golpe

Y si escribo algo
O me quedo en silencio
Aguantándome las ganas,
mientras danzan los lobos marinos.

Con los labios apretados
Y el rubor en las orejas.
Pero la barbilla pálida, por más que mi índice sube y baja.

No es un invento, las barbas pican, cuando los hombres besan

domingo, 3 de octubre de 2010

Origami

"Cada cosa que ves, son dos cosas o tres,
cada cosa que ves, tiene su derecho y tiene su revés".
Dicho Popular



Mi madre es algo así como una invasora. Llega sin avisar y se va cuando le place. Durante su visita investiga, fiscaliza, audita y ordena. Casi siempre refunfuño cuando mira bajo la cama o dentro del closet o en las esquinas. Ella no conoce el trato que hice con las arañas que viven en la cornisa de la sala, junto al sillón blanco de la ventana, y bajo el espacio de las escaleras en el baño.

A ellas no les importa cuando mi madre tira abajo sus frondosas telarañas y se lleva consigo los bichos que han envuelto en fino hilo. Con paciencia comienzan de nuevo y en una semana o dos la telaraña se ve como al principio, hasta con el mismo número de presas momificadas.

Yo he aprendido de ellas. Ahora trato de no fruncir el seño cuando, en uno de sus intentos por traer orden a mi vida, y compensar el tiempo que pasamos alejados, cambia las mesas de sitio u ordena alfabéticamente las especias. Casi nunca tengo valor para exigirle que no lo haga. Luego, cuando se va, de apoco sitúo las mesas donde más me conviene y dejo de detenerme a pensar si colocar la canela o la cinamon.

Hoy echó una ojeado dentro del espacio bajo la mes del comedor: una especie de plazoleta al fondo de una estructura en forma de “Y” que permite una vista aérea a través del cristal, a veces límpido, que corre de una punta a otra.

¿Puedo tirar estas porquerías? –preguntó-
No. -Contesté con energía suficiente-
¿Por qué, a qué te atan? - replicó-
A nada- respondí- Mentí-


Quizá debería ordenarlas: primero la grulla; despues el pez; seguido del conejo y al final el cuervo… o tambien puedo tirarlas de una vez...



domingo, 26 de septiembre de 2010

Otra vez, de golpe

De golpe y porrazo. Así que ¡a la porra!
Me dan ganas de tener una etiqueta que diga: "este post demuestra lo pendejo que soy" pero está muy larga.

A quien sea que firme como lector anónimo: ojala que nunca te escriban nada parecido, pero gracias por pasar a leer.

viernes, 13 de agosto de 2010

Incredible nonsense to the man who thought of himself as a fruit

Espero que leas esto, porque lo que voy a escribir es una declaración que negaré si me preguntas. Tengo un deseo, una pulsión, casi irrefrenable, de estar contigo. Algo casual para empezar. Podrías llamar y preguntarme cómo estoy y decirme una que otra tontería. Prometo que si lo haces yo te invitaré a cenar, so pretexto de tener “un montón de cosas que contarte” aunque no diga nada durante el tiempo que estemos juntos.

Sabes que me gustan los silencios. Yo sé que a ti no, sé que te desesperan. Tú crees que no me di cuenta, pero la primera vez que salimos y bebí ese horroroso té chai, miraste al tipo de enfrente y casi le pedias a gritos que te salvará de mi nula conversación.
No quiero sonar pretencioso pero en ese momento luchaba con el dilema moral al que me enfrentaste, tú sabes cómo acabo. Con todo y que me saliste con que “La luna era como tú, tímida y se escondía detrás de las nubes”… y no se cuanta pseudo poesía barata dizque profunda e intelectual. Fue una buena estrategia, tu sabes que me gusta escribir, yo se que te gusta cuando te escribo cosas, sobre todo de las subidas de tono. Me dijiste que las otras eran cursis, y que tu no eras “tanto así” ¡Pinche!
Por eso juré que no te iba a escribir nunca más. Y heme aquí. Pero qué caray, hace tanto, tanto que mi vida no es dramática que me tengo que inventar razones.
A veces me dan ganas de ser yo el que te hable, pero luego se me quitan. Se me quitan por tu culpa ¿por qué siempre que la vida nos pone juntos estas enamorado o con el corazón roto? No es que siempre me disguste, al contrario, me anima cuando me dejas ver detrás del hombre egomaniático que eres la mayor parte del tiempo. Creo que ese es el problema más grave entre tú y yo, y por eso estamos condenados. Somos tan grandilocuentemente caprichosos que guardamos silencio, y pretendemos que todo va bien. Por eso no te digo que me haces falta y no aprieto enviar si te escribo un saludo o un reclamo sutil.
Por eso negaré todo y no escribiré tu nombre. Espero que el título sea suficiente para que sepas que eres tú

miércoles, 14 de julio de 2010

Silencio

No, no tengo nada que decir. Disculpe las molestias que esto le ocasiona.

domingo, 11 de julio de 2010

Entre bostezos

Odio cuando el café se enfría y ya no sabe
Cuando los minutos escurren
Y las ideas se secan.

Los parpados pesan
La ropa estorba
Y el café en la estufa burbujea
Sonido que resuena en la soledad

En el silencio del motor
Y el canto del grillo

Siento, escribo y borro
Siento, escribo y borro
Siento, escribo y borro

Porque la presencias demoníacas me dan miedo
Y no quiero pensar
Porque se me cae la casa
Porque no bebo café
Y se enfria… y ya no sabe
Y lo odio.

domingo, 6 de junio de 2010

I feel stupid

¿Alguna vez han sentido un hueco gigante en el estómago, como si el cuerpo estuviera ausente, pero supieran que sigue ahí por un hormigueo incesante en los brazos?

Han sentido que se les cae la cara y que deben contener el llanto para que no termine por diluirse y pueda escapar por la coladera.

Han tenido ganas de ser un avestruz y esconderse en la arena para ver si logran un silencio metafísico o se han preguntado ¿por qué la conciencia no es un grillo al que uno pueda callar a zapatazos? Alguna vez se han prometido que, ahora sí, esta es la última.

Yo sí, y no es que equivocarse esté mal es sólo que me gustaría hacerlo de una forma distinta para variar.

lunes, 31 de mayo de 2010

Y todo igual

“Para no quedarse sólo uno se llena de fantasmas”
Antonio Porccia





Es cierto que las filas son más pequeñas, pero el sabor del café más aguado. Polvos blancos para darle cuerpo, terrible experimento: de color terroso, agrietado, simple, como de agua con cal. Amargo resultado de economías artificiosas.
¡Yiuk!

No me gustan las cosas simples. Lo simple estafa, no tiene onda. Lo simple es tan simple que no hay forma de describirlo como me gustaría: se resquebraja, se taponea, se diluye, se oscurece.
El poeta Tejada Gómez, dice: “el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo”. Solo lo no simple permanece entonces. Y qué es lo no simple me pregunté: lo no simple no es por fuerza lo confuso, lo abigarrado. Lo no simple es aquello, que a pesar de su claridad, se mantiene con nosotros. Lo no simple es lo “in”

Lo inconcluso;
Lo incurable;
Lo insano;
Lo intolerable;
lo inacabable;

Porque si concluye; si se cura, si es que sana; se tolera, si se acaba. Entonces ya no tendré fantasmas y me quedaré sólo. Por eso pincho tu nombre y no reniego de mis impulsos, por eso te escribo, aun cuando me juré no hacerlo, y nos invento momentos a cada rato. Porque nuestra historia es lo último que me recuerda como se sentía sentir.

sábado, 22 de mayo de 2010

Mesa de número impar

Si a veces me preocupa ser soltero ¿y qué? Sobre todo cuando salgo por ahí y de pronto me convierto en la llanta de repuesto. Una mesa para cinco no es lo ideal. Mi amigo Beto dice que la culpa la tiene Hollywood, probablemente tiene razón. Para los moldes del cine y la televisión las personas soteras –peor aun las divorciadas- de más de treinta son unas fracasada, que deberían utilizar todas sus energías en la búsqueda de una relación para poder aspirar a un poco de felicidad. Por eso yo me niego a buscarla ahora, más vale ir haciendo acopio de fuerzas, no vaya ser que luego hagan falta.

Extraño los episodios de Sex and the City. Maldita la hora en que la Dra Grey vino a atormentarnos con su postmodernidad y sus Mc Dreammys.

domingo, 2 de mayo de 2010

Contracara


Los reflejos son una cosa absurda.
Prefiero las fotografías. En las fotos uno siempre parece feliz.
Lo único que hay que hacer es decir wiskey… y ya está.


Mirarse no es lo mismo que reconocerse.

miércoles, 31 de marzo de 2010

A veces sueño

A veces sueño con un camino desierto. Una calle de concreto duro y gris por la que camino a paso lento que adquiere ritmo vertiginoso. Tropiezo. Caída brutal en stop motion. El aire se corta con la casi horizontalidad de mi cuerpo. Cuando el golpe es inminente la secuencia termina… el sobresalto inicial se vuelve inútil y se remplaza por el vértigo tramposo que da el precipicio al final del colchón.


Otras veces sueño con Lucifer y lo profundo de los avernos en donde, según Dante, se les daba castigo a los pecadores. Sueño que rodeado de miles de demonios me sujeta violento en un forcejeo interminable que en la eternidad no tiene tiempo, me toma del talón e intenta clavar su trinche en la planta de mi pie izquierdo. Sí, este tampoco se consuma, pero al despertar me siento invadido de un terror cristiano incuestionable que me impide volver a conciliar el sueño si antes no digo una oración.


Últimamente solo sueño con tus muslos y mis muslos en una batalla sudorosa e implacable sazonada con besos suaves.
Tómame
Abrázame
Destrúyeme
Atrápame
Quiéreme
Desgárrame


Llévame de golpe al precipicio del colchón y déjame colgado ahí con la fuerza de mis manos y la voluntad de tu cuerpo. Cuando termines… el diablo puede venir por mí.

martes, 2 de marzo de 2010

Si yo no fuese signos duales


Si, si lo admito a veces me gustaría ser sólo lo mejor de Piscis: ya saben un maricón sensible y positivo de esos que le caen bien a todos. Pero no. Me tocó ser un maricón histérico y dramático que agrada con dificultad. Sería retraído y ensimismado- un artista incomprendido- y habría buenas razones para justificar mi fobia a los individuos y mi incapacidad de relacionarme socialmente. ´Pero no. Me tocó tener momentos de valentía y saber colocar la voz, para llamar la atención de los sujetos y después no saber qué hacer con los silencios.
La cosa se pone peor con la mística china que me convirtió en un felino inflamable ; y pa que les cuento de la maya y la azteca…


Hombre que se aviva con el fuego
-y se atiza con el agua-.

Irremediablemente presa,
Instintivamente cazador.

Figura del aire;
De la tierra o el océano.

Morador del bosque;
De la selva o la montaña.



Vaya cosa eso de las ciencias eternas.

lunes, 22 de febrero de 2010

Link

Odio el provocador azul cielo que delinea tu nombre,
pincharlo en busca de tí

-de tus certezas-
Y quedar como al principio.