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jueves, 7 de marzo de 2013

Un día de estos



Un día de estos ya no te voy a extrañar, ni a querer ni a pensar. Ya no me harán falta ni tu risa ni tus palabras dulces. Un día de estos vas a ser un extraño. Y yo no escribiré de ti, ni cuidaré mis palabras. Dejaré de sonreír como idiota al recordarte y ya no necesitaré tu cuerpo. Un día de estos, pero hoy no es ese día. 

jueves, 5 de enero de 2012

M.

Yo quería escribir, sobre ti; sobre mí. Sobre el deseo prohibido… perverso que me provoca tu cuerpo albino cubierto de ensortijados vellos oscuros. Sus zonas rosadas que se encienden y llaman a mi lengua. La estoica presencia de tu sexo que se levantaría por arriba de mi nariz detrás del puño de tu venosa mano derecha.

Besos, lengüetazos, mordidas. Un final entre gritos y jadeos desde el chacra raíz. Después de todo; después de tanto. Para al fin desvanecerse con un resuello y descansar. Mirarnos culpables sabiendo que ya no hay nada que nos una.

lunes, 25 de julio de 2011

Yo confieso II

Confesión: Quiero dejar de pensar en ti; de suspirar; de sentirme un idiota. Liberar mi cuerpo del peso de tu abandono. También quiero llorar, se me ha ocurrido que eres buena excusa para hacerlo.

domingo, 2 de enero de 2011

Un patán con clase

"Only unfullfill love can be romantic"
Woody Allen
Todo acabo. Acabo en 33' 43''. El tiempo que nos dio la compañía telefónica con tarifa celular a celular, larga distancia. Por sorprendente que parezca fue entre risas. Claro está ya le había gritado un poco antes. Los reclamos usuales: “tú te fuiste a buscar a otro”; “¡te lo cogiste carbón!”; “me rompiste el corazón en pedacitos”.Las excusas todavía más usuales: “tú y yo no éramos nada”, “nos estábamos conociendo”

¿y las promesas?

De alguna forma es mi primer rompimiento, y es que nunca nadie había honrado la promesa más grande: ser honesto hasta el final. Eso te pone muy por encima que el resto de los hombres (al menos de los míos). Sigues siendo un patán, no creas que no, pero un patán con clase. La clase de patán con la que yo soñaba enamorarme.

Tu dijiste “yo quería enamorarme de alguien completamente; de alguien que no tuviese que cambiar nada” –acaso crees que eres el único- lamento no ser perfecto. También dijiste que era mi culpa, que nunca nadie me amaría hasta que no cambiase mi actitud, dijiste que soy obsesivo y que pierdo la cabeza por cualquiera. Quizá tienes algo de razón. Seamos honestos, tienes mucha razón, soy obsesivo, pero no, no pierdo la cabeza por cualquiera. La perdí por ti ¿Cada cuanto crees que en mi camino se cruza un hombre decente, y guapo que piensa que soy decente y guapo? Una vez cada diez años.

Si escribo esto es porque no alcance a despedirme. Tampoco se me ocurre bien cómo. No quiero una de esas despedidas melodramáticas en las que te deseo suerte y que seas feliz. Menos algo musical:

Bye-Bye, Mein Lieber Herr.
Farewell, mein Lieber Herr.
It was a fine affair,
But now it's over.


Lo primero no funciona, porque ahora eres feliz y lo segundo tampoco, porque intento alejarme del soundtrack de Cabaret –desde hace días, cada que me siento fatal, escucho Maybe this time, y me da por pensar que voy a terminar viejo y solo.

Supongo que la mejor despedida sería decirte: recuerda que la felicidad es un estado transitorio. No es la felicidad si no nuestro dolor lo que nos define. Deseo que tengas el coraje, la paz y la fuerza necesaria para enfrentar lo que viene después. Tu único compromiso es contigo y tu felicidad. Búscala y no permitas nunca que nadie te diga como vivir. Estoy tan seguro de eso como de que podría amarte locamente, si no tuviese que dejarte ir.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nomás a veces

A veces quisiera ser un chillón y chillar. Chillar a chorros de mocos y lágrimas. Con gritos desaforados. Chillar así, profundo: con lagrimones que me escurran hasta la barbilla, goteen y hagan un charquito. Llorar hasta empequeñecerme, y ahogarme en el charquito con los bolsillos vacios.

Pero me aguanto, no vaya ser que te enteres.

domingo, 3 de octubre de 2010

Origami

"Cada cosa que ves, son dos cosas o tres,
cada cosa que ves, tiene su derecho y tiene su revés".
Dicho Popular



Mi madre es algo así como una invasora. Llega sin avisar y se va cuando le place. Durante su visita investiga, fiscaliza, audita y ordena. Casi siempre refunfuño cuando mira bajo la cama o dentro del closet o en las esquinas. Ella no conoce el trato que hice con las arañas que viven en la cornisa de la sala, junto al sillón blanco de la ventana, y bajo el espacio de las escaleras en el baño.

A ellas no les importa cuando mi madre tira abajo sus frondosas telarañas y se lleva consigo los bichos que han envuelto en fino hilo. Con paciencia comienzan de nuevo y en una semana o dos la telaraña se ve como al principio, hasta con el mismo número de presas momificadas.

Yo he aprendido de ellas. Ahora trato de no fruncir el seño cuando, en uno de sus intentos por traer orden a mi vida, y compensar el tiempo que pasamos alejados, cambia las mesas de sitio u ordena alfabéticamente las especias. Casi nunca tengo valor para exigirle que no lo haga. Luego, cuando se va, de apoco sitúo las mesas donde más me conviene y dejo de detenerme a pensar si colocar la canela o la cinamon.

Hoy echó una ojeado dentro del espacio bajo la mes del comedor: una especie de plazoleta al fondo de una estructura en forma de “Y” que permite una vista aérea a través del cristal, a veces límpido, que corre de una punta a otra.

¿Puedo tirar estas porquerías? –preguntó-
No. -Contesté con energía suficiente-
¿Por qué, a qué te atan? - replicó-
A nada- respondí- Mentí-


Quizá debería ordenarlas: primero la grulla; despues el pez; seguido del conejo y al final el cuervo… o tambien puedo tirarlas de una vez...



sábado, 11 de septiembre de 2010

Así, de golpe


Para David


Me gustan tus ojos llenos de agua, “de agua sulfurosa”, diría un poeta que no soy yo y no recuerdo bien quién es. Cuán vana puede ser una frase cuando no resulta en la evocación de una belleza particular. Cuán traicionera la memoria, que ha prometido guardar celosamente el escalofrió impetuoso de tener tu mirada sobre mi mirada; y tus labios sobre mis labios.

Me gustan tus ojos llenos de luz: guardianes de los caminos siniestros por los que flotas sereno. Puertas al infinito que se comprime en un abrazo caluroso desde tu centro y el mío, en la horizontalidad que se toca.

Me gustan tus ojos llenos de un fulgor gélido y reluciente que llena las sombras de la alcoba. Riachuelos polares que se enmarcan en la selva silvestre y salvaje de tu pelo.

lunes, 31 de mayo de 2010

Y todo igual

“Para no quedarse sólo uno se llena de fantasmas”
Antonio Porccia





Es cierto que las filas son más pequeñas, pero el sabor del café más aguado. Polvos blancos para darle cuerpo, terrible experimento: de color terroso, agrietado, simple, como de agua con cal. Amargo resultado de economías artificiosas.
¡Yiuk!

No me gustan las cosas simples. Lo simple estafa, no tiene onda. Lo simple es tan simple que no hay forma de describirlo como me gustaría: se resquebraja, se taponea, se diluye, se oscurece.
El poeta Tejada Gómez, dice: “el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo”. Solo lo no simple permanece entonces. Y qué es lo no simple me pregunté: lo no simple no es por fuerza lo confuso, lo abigarrado. Lo no simple es aquello, que a pesar de su claridad, se mantiene con nosotros. Lo no simple es lo “in”

Lo inconcluso;
Lo incurable;
Lo insano;
Lo intolerable;
lo inacabable;

Porque si concluye; si se cura, si es que sana; se tolera, si se acaba. Entonces ya no tendré fantasmas y me quedaré sólo. Por eso pincho tu nombre y no reniego de mis impulsos, por eso te escribo, aun cuando me juré no hacerlo, y nos invento momentos a cada rato. Porque nuestra historia es lo último que me recuerda como se sentía sentir.

miércoles, 31 de marzo de 2010

A veces sueño

A veces sueño con un camino desierto. Una calle de concreto duro y gris por la que camino a paso lento que adquiere ritmo vertiginoso. Tropiezo. Caída brutal en stop motion. El aire se corta con la casi horizontalidad de mi cuerpo. Cuando el golpe es inminente la secuencia termina… el sobresalto inicial se vuelve inútil y se remplaza por el vértigo tramposo que da el precipicio al final del colchón.


Otras veces sueño con Lucifer y lo profundo de los avernos en donde, según Dante, se les daba castigo a los pecadores. Sueño que rodeado de miles de demonios me sujeta violento en un forcejeo interminable que en la eternidad no tiene tiempo, me toma del talón e intenta clavar su trinche en la planta de mi pie izquierdo. Sí, este tampoco se consuma, pero al despertar me siento invadido de un terror cristiano incuestionable que me impide volver a conciliar el sueño si antes no digo una oración.


Últimamente solo sueño con tus muslos y mis muslos en una batalla sudorosa e implacable sazonada con besos suaves.
Tómame
Abrázame
Destrúyeme
Atrápame
Quiéreme
Desgárrame


Llévame de golpe al precipicio del colchón y déjame colgado ahí con la fuerza de mis manos y la voluntad de tu cuerpo. Cuando termines… el diablo puede venir por mí.

lunes, 15 de febrero de 2010

Juego literario

¿Quién quiere jugar? La mecánica es simple: Está historia tiene un inicio, pero no tiene desarrollo, tampoco final… Vamos poniéndole uno. Lo que sea que les inspire, siguiendo dos reglas básicas: narración en tercera persona y personajes sin nombre ni sexo.


Déjenlo en los comments y lo voy pegando…



Esta es una historia sin personajes, porque cualquiera podría protagonizarla. Tampoco tiene géneros, pues él bien podría ser ella; y ella bien podría ser él.

Porque es un relato de amantes, y cualquiera que sea su nombre o su sexo, se estremecen de igual manera con los besos, las caricias y los abrazos.

Porque sin importar si están hundidos en el deseo, la lujuria, la inocencia o la desesperación todos los amantes buscan el amor.


Ellos lo buscaban, como buscan las mariposas del norte el calor de un invierno no tan crudo. Quizá fuese el tiempo, la distancia o la vida misma la que les hizo reencontrarse esa tibia mañana de Abril mientras cada uno con sus propios pensamientos chocaban de frente dándole al destino o al futuro una nueva oportunidad.
Aidee
Ellos, los que pretendían no conocerse desde hace tiempo. Una mano recorre los mismos caminos, la misma piel se estremece y de los labios una sonrisa olvidada.Apresura el paso, unas piernas se aprietan, un suspiro, y otro y otro.
Eu
Una mano, una pierna, amasijo cortazariano de amores y vapores que cada vez transpiran mas y mas, anticipando con las bocas un deseo añejado durante largos veinte años, ellos que ya no se sabían en si o el otro, que se volcaban en fantasías, estaban de nuevo juntos camino a aquel motel donde se vieron por primera vez.
Angel Caballero


"Primera vez", ya que fue cuando en realidad se descubrieron completamente el uno ante el otro, sin embargo su historia los había hecho traspasar sentimientos y roces mucho más allá del solo deseo físico y mental, de nuevo estaban solos, como aquella primera vez, como aquel día en que se entregaron a ellos mismos, pero esta vez seria diferente ...

Ju@nje

sábado, 9 de enero de 2010

Nuestro amor


Nuestro amor es una farsa
Una ilusión inconsumada
Un deseo encendido que se apaga,
se torna rojo, intermitente.

Yo le soplo y le soplo
pero vuela en pedacitos blancos
ensucia mis manos y me marca la cara si me toco,
con un polvito, muy parecido al hollín,
me pinta lagrimitas negras.

Nuestro amor no existe
Tu tampoco.

"La visita del doctor" Steen, Jean

jueves, 3 de diciembre de 2009

Frazadas

Hace frío. Cuando hace frío me da por pensar en ti. En tus piernas entrelazadas con la mías.

Que no tengo.

El frío me quema, me arde, me cala los huesos.

Así que me acurruco entre las cobijas. En las frazadas a cuadros. En las gruesas San Marcos: con sus horribles estampados y su peluche aterciopelado.

Pero me haces falta.

Y me dan ganas de tocarme, pero mis manos están heladas.

Mejor no.

Las guardo en mi entrepierna, ni muy arriba, ni muy abajo. Luego las froto.

Sigue haciendo frío.

Se me acaban las ideas… las que no tiene que ver contigo, conmigo y con..tigo y conmigo.

Con el calor de tu aliento, de tu cuerpo, de tu aroma.

Con las cobijas de tu cama, que nunca he visto, pero deben ser San Marcos, gruesas. Con estampados horribles y peluche aterciopelado.

Dicen que en invierno la costa es menos fría. No estoy seguro. La mujer del clima asegura que ha llovido.

Pero si llueve y hace frío ahí vas a estar tú. Con tus piernas, tu cuerpo, tu aroma y tus manos tibias.

Poco importa si tienes cobijas o no.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Medio falso medio cierto

Construí una mentira. Tenía que ver contigo, conmigo con él.
¿Te das cuenta de que nos estorba?

Tú me pedías que lo conociera. Yo aceptaba porque no había más remedio.
Iba acompañado de otro.

Te presento… bla bla bla. Él es mi amigo bla bla bla. Nos conocimos... bla bla bla.

En el momento exacto arqueaba la ceja y exhalaba corto y profundo.

¿Qué?

Nada. Es que cuando me hablaste de él dijiste que era guapo. En realidad creí que lo era. [Soy una perra y me gusta]


¿Por que dices eso?

No por nada, no me hagas caso.

¿Que porque lo digo?

Porque no me queda otro remedio. Es lo único que sé hacer.
Soy una criatura del submundo.
Una gran mentira.
No sé como amar... pero no se lo digas a nadie.

sábado, 10 de octubre de 2009

Sobre las musas de la memoria

Mis amados lectores: He aquí el material que presenté el viernes en mi Taller de Ensayo Literario. Afortunadamente les gustó. Para el que ahora es público afiné los detalles de edición que el buen Israel tuvo a bien señalar. Aunque en estricto sentido, se trata más de un poema escrito en prosa que de un ensayo literario, es el pretexto para inaugurar la etiqueta “ensayo” y es que el ensayo se trata de atreverse, pero también de equivocarse hasta lograrlo.

“Memoria, Medicina, Que nunca se te olvide,
que tu eres el remedio de la historia,
Alka Seltzer del pasado, aspirina del ayer
cuando el tiempo no se cuente ya por años
y tú llenes de penumbra la insolente claridad”.
Liliana Felipe

Las musas de la memoria no son seres de luz e inspiración en togas helénicas, sino fabricantes de recuerdos. Son cineastas perfectas y editoras sublimes capaces de convertir las más ácidas y punzantes evocaciones en fotografías perfectas.

Uno a uno remueven los fotogramas sobrantes y en cada corte acentúan y exacerban los detalles sensitivos: el ruido se convierte en melodía, los colores se vuelven más brillantes y aun lo que carece de fragancia natural adquiere aroma a jazmines y rosas blancas.

Pero siguiendo el consejo de Cavafis “jamás pondré en un marco esa fotografía, sufriría de verla tan dañada"; y es que los artificios de la memoria no son suficientes para engañar a la claridad, cuya insolencia mostrará siempre todo lo que negamos cuando cerramos los ojos.


Para Adrián:
el mayor triunfo de las musas de mi memoria,
en complicidad constante con la claridad.




martes, 6 de octubre de 2009

Adivinanza

Primer acto:

Tu cuerpo me grita obscenidades, y me las creo.

Me auto censuro y trato de no mirar tu pecho descubierto.

Mis ojos resbalan entre el suelo y tu barbilla, jamás hasta donde los tuyos, porque temo me descubras.

Mantengo la conversación casual, y con la voz bajita, mirando de lado, levanto la ceja derecha para enfatizar una insinuación.

¡Bam!
(La bomba sexy hace explosión).

Te haces el loco y huyes.


Segundo acto:

¡Pum!
(Golpeo con entusiasmo la parte alta de tu brazo).

Tu sonríes con cierto aire indefinido -te gusta, pero no tanto- y dices: “Hola”.

[Sospecho que te gusta más cuando eres tu quien me golpea
¡Mira que cabrón!]

¡Bum, Bum, Bum, Bum! ¡Bum, Bum, Bum, Bum!
(El corazón se me acelera)

Golpes a tu estómago: frenéticos, constantes.

Un paso para atrás, te niegas.

La frustración se me acumula en los hombros y la bilis me burbujea en la panza. Mi mirada te reprocha, mis palabras también.

Pones tu brazo a mi alcance

¡Berrinche apocalíptico!

¡Te llamo marica!

Me recuerdas que lo soy.

[Lo único que nos separa es el lado del closet]

Marica el que usa una playera de Madonna Like a Virgin 1985 Tour.

Te haces el loco y huyes.

¿Cómo se llamó la obra?

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Menos dramático de lo que creí

Fito Páez se equivoca. Es cierto, te vi. Pero los astros no se rieron otra vez ni la llave de Mándala se quebró… simplemente te vi.

Las luces no encendieron en el alma. Ni juntabas margaritas del mantel… simplemente te vi.

No eres ni ángel ni rubí… y yo simplemente te vi.

En algo tiene razón: Todo lo que diga está de más …



sábado, 12 de septiembre de 2009

Adjetivos y sustantivos para un sujeto

¿Sabes una cosa? -pregunté- Era un momento de intimidad, el mejor que hemos tenido, y con la ropa en su lugar.
Dime -contéstate-
Tú eres mi SOKT! –respondí-
Gracias :D – dijiste tu- fue una respuesta sencilla, una cara sonriente y artificial, le daba personalidad, no la suficiente para esconder tu desconcierto. Es extraño, cuando nos encontramos en una disyuntiva discursiva lo que siempre se nos ocurre es dar las gracias.
Sé que no es la más elocuente de las declaraciones de amor, probablemente ni siquiera tenga sustancia para catalogar como una. Pero es lo mejor que puedo darte, sin recurrir a la cursilería barata.
¿Te digo un secreto?
En ese momento no creí que fuese cursi, ni ridículo, ni tan estúpido, como ahora lo creo. “Tú eres mi SOKT!” Nunca creí haber dicho nada más musical, ni sincero.
¡Y tú? Me dices gracias, como que si eso fuera suficiente ¿Acaso crees que voy diciéndole a todo el mundo, tú eres mi SOKT?
Ignoras por completo que la única vez que dije algo parecido, me sentía como ahora. Con una extraña sensación en el pecho y un ligero temblor en las manos que me hacen sonreír sin preocuparme por mis líneas de expresión.
Ignoras el significado de los adjetivos posesivos, quizá deberías revisar un diccionario: “Antepuesto a ciertos sustantivos, expresión cariñosa”. Sólo por aclarar, sokt, es un sustantivo. Podrías mirarlo en el diccionario también, pero la definición no será acertada, porque significa: me he acostumbrado a ti, y me gusta. Me siento cómodo contigo, y me gusta. Te decido mío por todo lo anterior. Con la lista de defectos que te hice y que termine por ignorar.
Tú me dices gracias, yo debería responder: por nada, pero eso no es suficiente.

martes, 8 de septiembre de 2009

Piloteo

Ante una asusencia total de drama, pero una ausencia más prolongada he aqui un texto piterillo pa'que lo critiquen.
Las ondas se agitan,
estás en el radar.
Bengalas que no brillan
esperan confirmación visual…

Piruetas en el aire.
Giros perfectos de estela blanca,
cubren el cielo raso.

¿Permiso para abordar?
-denegado-
Rutas paralelas
¿Intersección?
-Negativo-

Plan de vuelo sugerido…
XX/XX
-Responda RKRD-
Vuelo con escala
XX ­­­­­­­­­­­/XY /XX

¿Permiso para abordar?
-denegado-
Rutas paralelas
¿Intersección?
-Negativo-

Las ondas se achican,
la alarma se mantiene baja.
-El radar no se equivoca-,
pero la nave se aleja.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Excretos

Toso y carraspeo,
-Casi salen-
Me doblo violento
Y contengo los pulmones en su sitio.
Esta vez no han explotado,
la próxima no tendré tanta suerte.

Y entran las trompetas:
Tú turu tu tu, turu tú turu tú.
-Una sensación viscosa me recorre la tráquea-

Otro tururu.
Brilla intermitente: amarillo, verde
Las excusas se me atoran; igual que tus respuestas

Toso y carraspeo,
-sensación viscosa en la garganta-
Otro tururu intermitente.
Y jalo aire porque no puedo respirar


Toso y carraspeo
-sensación viscosa en la boca-
Lo diluyo con saliva, mi lengua lo empuja,
y me lo trago,
pa’que lo escupo si te da asco

sábado, 4 de julio de 2009

Encuentro nocturno

Para Eu, cuyas “chaquetas mentales”, son las visiones más etéreas.

“There’s no love, like the future love”
Madonna

Llegué a mi cama casi por costumbre: las luces estaban apagadas y por la ventana descubierta apenas se vislumbraba la luz de la casa vecina. Me tendí casi de inmediato. El ventilador daba vueltas y un viento más que refrescante me obligó a refugiarme bajo la sabana.

Apenas cerré los ojos la imagen de tu rostro apareció en mi mente: era la imagen más pura y bella que hace tiempo no tenía de ti, justo del instante en que nos conocimos. Tu cabello largo y rizado con esos ojos de ensueño y sonrisa celestial, capaz de detener mi mundo.

Ocurrió en ese momento entre la conciencia y el abandono, el más perfecto, pues es entonces que nos abandona la certeza entre lo que es y lo que queremos que sea. Mis manos podían jurar que te tocaban, mis labios que te besaban y mi piel no tenía duda que el sudor que la empapaba nada tenía que ver con el clima tropical.

Te recité todos los versos de amor que conozco. Me miré en tus ojos una y otra vez. Encontré cientos de mapas en los vellos de tu pecho, cada uno me llevó al mismo lugar. Lo redescubrí con devoción poniendo atención a los zurcos y veredas, que sutilmente me dirigían a la gloria.
Mientras pude guardé la satisfacción en mi pecho, pero cuanto mejor es la ilusión mayor es el engaño e ingenuamente creí cada mentira hilvanada por mí. Embriagado de fantasía abrí los ojos y todo terminó.

¡Carajo, que dura es la realidad